Editorial Ukamau: “El dictador y el ladrón. Derrotarlos poniendo en el centro al pueblo trabajador.” – Martes 5 de Octubre 2021

Según las últimas encuestas, la “renovación” de la derecha se debilita cediendo espacio a la restauración autoritaria. La opción presidencial de Sishel se debilitó luego de su mal desempeño en el primer debate y de sus inconsistencias con relación al 10%. Cierta derecha ha comenzado a mirar a Kast como una opción que podría ser competitiva o por la cual valdría la pena “morir con las botas puestas”. 

Sabemos que este cambio no es menor. Si Sishel representa al piñerismo sin Piñera, Kast encarna al pinochetismo sin Pinochet. Su discurso absoluto, sin matices, pero simple y en clave de solución práctica a problemas muy sentidos por la gente puede sintonizar con sectores precarizados, en crisis, donde reina el temor y la inseguridad, además del votante duro de derecha de las “tres comunas” de altos ingresos. La suma de ambos mundos sociales le podría dar una base de apoyo para implementar su programa autoritario y anti popular.

Para aquello, este nuevo “salvador” necesita inventar enfrente a él una amenaza absoluta, un día serán los migrantes, otro las comunidades mapuche o movimientos sociales en conflicto, lo importante para él es fabricar al “culpable de todos los males”, al supuesto “enemigo interno” del cual “nos salvará”. 

Detrás de este tipo de dictador llega el ladrón, ese hombre de “negocios” astuto que aprovecha la falta de democracia y libertad para utilizar el Estado para enriquecerse. Así lo hicieron los súper ricos en dictadura y lo han seguido haciendo en democracia.

Por eso nadie se extraña con las revelaciones que hizo CIPER sobre Piñera.  Nuevamente nos hemos enterado por la prensa que evadió impuestos y utilizó su envestidura para asegurarse ganancias millonarias. No solo no se inhabilitó por el evidente conflicto de interés, sino que lo produjo, lo buscó. El costo para el país es grande, la perdida en recaudación fiscal, el desprestigio de la institución presidencial y la desprotección del medioambiente.

El Chile de las injusticias que estalló en mil pedazos en octubre de 2019 fue construido por estos dos personajes, el dictador y el ladrón. Ambos se presentan a la sociedad como una promesa: “más seguridad” o “más trabajo”, es decir, apelan a los miedos y anhelos más profundos de las personas.

¿Cómo combatir al dictador y al ladrón? Haciendo que no sean necesarios para las personas, es decir, fortaleciendo la democracia y la politización popular.

Los días del actual gobierno y Constitución están contados. La nueva institucionalidad política tendrá que dar respuesta efectiva a la crisis migratoria, sanitaria, económica y política. El desafío de hoy es crear las bases para que ésta sea democrática y social. Si las mujeres populares y clases trabajadoras se encuentran en el centro de las preocupaciones y acciones de las y los constituyentes, y del nuevo gobierno (Apruebo Dignidad), dicha meta será posible. Vale decir, como pueblo no debemos rechazar la política sino entrar en ella, coparla masivamente hasta que no quede espacio para dictadores y ladrones. 

Editorial Ukamau
Martes 5 de Octubre a Lunes 11 de Octubre 2021

Related Posts