Editorial Ukamau: “Evitar la desconexión con el pueblo y, así, la restauración neoliberal” – Martes 10 de Agosto 2021

Esta semana se conmemora un año más de la fundación del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). Organización política que asumió los desafíos de la lucha social, institucional y armada por el socialismo en Chile desde 1965. Lejos de las caricaturas que la derecha ha hecho del MIR se trató de un proyecto anclado en la sociedad, especialmente entre los pobres del campo y la ciudad.

Militar en el MIR implicaba vincularse, organizar y dirigir a los campesinos, pobladores y trabajadores. No era una iniciativa individual ni un empeño profesional personal, sino un proyecto colectivo que buscaba el bien común para las mayorías trabajadoras y populares. La conexión con el pueblo era fundamental.

Hoy vemos que esa conexión se ha perdido o debilitado bastante, especialmente en las nuevas izquierdas. Los partidos, parlamentarios y constituyentes de este lado de la trinchera deben volver a poner en el centro de su acción las condiciones de trabajo y vida del pueblo, es decir, las urgencias y necesidades, condiciones materiales y sentidos comunes de las amplias mayorías. 

Reiteramos, esta semana, el llamado a evitar la desconexión entre la acción política de las fuerzas transformadoras y la vida diaria de las familias trabajadoras. Ya sea en plaza Dignidad, en la Convención o en los debates públicos. La Convención no puede prolongar más su proceso de constitución interna, debe volver a hablar en clave de “octubre”, en lenguaje constituyente, de igual modo, como las protestas deben tener como motor las reivindicaciones sentidas del pueblo, como el freno a las alzas, y no la inercia o la rutina.

Si las fuerzas políticas de las clases trabajadoras y populares tienen una débil o nula representación en la institucionalidad -a pesar de los cambios en curso- entonces, éstas se deben expresar por fuera y con la fuerza suficiente para contrapesar la restauración del orden neoliberal.

Hoy como ayer, la conexión con el pueblo es fundamental. Debemos partir desde el estado cultural de nuestra gente, sin idealización ni subestimación, luchando por lo inmediato y concreto, como la comida o en contra de las alzas, como la vivienda y la ciudad, como el agua y el medioambiente, organizando a partir de las costumbres populares como el fútbol o las festividades, dirigiendo esas energías sociales y reivindicativas hacia el mejoramiento concreto de las condiciones de vida del pueblo organizado (la vida buena, la vida digna como ejemplo político), avanzando a la institucionalización de esas conquistas para que los avances parciales se hagan generales, y, así, se evite la restauración del régimen de injusticia y desigualdad neoliberal.

Editorial Ukamau
10 de Agosto a 15 de Agosto 2021

Related Posts