Editorial Ukamau: “Poner al pueblo en el centro de la política para defender lo alcanzado y preparar los nuevos avances” – Martes 21 de Septiembre 2021

De una parte, el alza en el costo de la vida –sin regulación alguna-, expresada en el aumento del precio de productos como el gas, los alimentos y los combustibles, ha vuelto. De otra, los medios de comunicación han retomado su agenda de despolitización de la sociedad y criminalización de los movimientos sociales y sectores populares. Estos dos hechos, aparentemente desconectados, en verdad, tienen un mismo origen: la desmovilización actual del pueblo.

El Banco central reconoce que el costo de la vida este año aumentará en promedio cerca de un 6%. Esta semana la bencina de 93 octanos volverá a superar los 900 pesos por litro, así como, el gas de 15 kilos pasó de 18.000 a 22.000 pesos en los últimos meses. Los expertos señalan que los retiros previsionales explican estos aumentos de precios, desviando la atención pública ante el evidente fenómeno de especulación (germen de un nuevo tipo de crisis económica).     

En canal 13 se comenzó a retransmitir teleseries iconos del modelo como “Adrenalina” y “Machos”. TVN ha hecho lo suyo volviendo a emitir “Amores de mercado”. CHV apuesta por el espectáculo con “Yo soy All Star”, y MEGA eliminó los espacios para la política. Expresiones muy acodadas de pluralismo, como la transmisión del documental “La batalla de Chile” en La Red dio origen a “sanciones económicas” del empresariado, escándalos y campañas públicas en favor y en contra, lo que solo viene a confirmar dicho giro restaurador en los medios. Si bien, durante el “estallido social” la televisión abierta abordó la crisis casi exclusivamente con panelista de derecha y centro, al menos ponía en el debate público los problemas sociales contingentes. 

La institucionalización de la contienda social y política, la crisis de La Lista del Pueblo, el cansancio de la sociedad con la pandemia, los problemas asociados a la –invisibilizada- crisis económica, entre otros, han hecho que el pueblo no regrese masivamente a las calles. Si bien los problemas que dieron origen a la revuelta no han sido resueltos, la gente ha tendido a despolitizarse nuevamente.

Este proceso de reflujo da origen a un círculo vicioso en donde la desmovilización permite el retorno y/o la continuación del abuso y la injusticia que, a su vez, vuelve a engendrar malestar y necesidad de cambios políticos de fondo. Por ejemplo, cada mes se siguen jubilando trabajadores con pensiones que se ubican entre la línea de la pobreza y un sueldo mínimo, y no existe hoy una política real que aborde y resuelva este enorme problema social. 

En este punto, la campaña electoral presidencial y parlamentaria, y el inicio del debate constituyente de fondo, deben ser entendidos como oportunidades para re-politizar a la sociedad. Esta oportunidad no puede ser desaprovechada por Apruebo Dignidad. En la Convención, el Congreso y las campañas electorales se deben poner los problemas sentidos del pueblo en el centro, como los asuntos laborales, previsionales, de inflación, habitacionales, de salud y educación. También, se debe promover una participación real de la ciudadanía, y no solo consultiva al estilo ex Concertación. Y, además, se debe volver a la calle reivindicando demandas que hagan sentido nuevamente a las grandes mayoras trabajadoras. 

Finalmente, no debemos olvidar que, una profundización de la desconexión de la gente con la política (expresada entre otras en la abstención electoral) abre la puerta a un triunfo de la derecha en noviembre (Sichel). Se debe defender lo avanzado hasta ahora, por parcial que sea, en la Convención, el parlamento, el futuro gobierno, en las comunidades, sectores y territorios. Por ejemplo, según las propias encuestas de la derecha, el candidato presidencial de Apruebo Dignidad, sostenido en el bloque anti neoliberal, sigue teniendo la principal opción para triunfar en noviembre, este hecho se debe cuidar con responsabilidad. Es tiempo de defender lo avanzado y reconectar al pueblo con la política para recuperar la iniciativa transformadora con una nueva Constitución y nuevo gobierno favorable, o al menos no opuesto, a los intereses económicos y políticos de las grandes mayorías trabajadoras. 

Editorial Ukamau
Martes 21 a Lunes 27 de Septiembre 2021

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