Editorial Ukamau: “Ante el naufragio del gobierno actual: Levantar alternativa de mayoría y popular” Lunes 22 de Marzo

La fallida estrategia de reapertura de escuelas, centros de trabajo y comercio finalmente colapsó. Esta semana más de 13 millones de personas deben volver a cuarentena, entre ellas los habitantes de 21 comunas de la Región Metropolitana. Los contagios siguen por sobre los 6.000 al día y las muertes se cuentan en torno a los 100 casos diarios.

Sin embargo, el discurso del gobierno sigue centrado en el supuesto “éxito” y “liderazgo internacional” de Chile. Se creó una falsa seguridad en las personas para que volvieran al trabajo, estudio y consumo presencial. Se mostró la vacunación masiva como evidencia de que estábamos saliendo de la crisis, sabiendo que esta situación se alcanzará recién en el mes de junio cuando la mayor parte de la población haya sido vacunada por segunda vez.

Por otra parte, estos días hemos visto cómo las fuerzas armadas y de carabineros responden de forma desproporcionada ante situaciones menores, agrediendo gravemente a ciudadanos que hacen sus compras en ferias libres o transitan en bicicleta por las calles. Es obvio que se trata de una política de tolerancia cero que busca inhibir la reactivación de la protesta.

Lo que no ve la autoridad es que la sociedad se encuentra concentrada en resolver sus problemas económicos inmediatos, a la expectativa del proceso electoral y de posibles medidas de emergencia como un tercer retiro del 10%. Esto ha generado la imagen quijotesca de un gobierno en guerra contra molinos de viento imaginarios en la ciudad, especialmente en Plaza Dignidad.

Ya quedó en evidencia en 2020 que con los altos niveles de hacinamiento que existe en las viviendas y transporte público, en buena parte de la ciudad, el plan sanitario del gobierno se hace poco efectivo. De igual forma, se vuelve ilógica e irrealizable la cuarentena para las personas que deben salir a conseguir ingresos económicos para cubrir necesidades básicas como la alimentación y el arriendo. Y es bastante obvio, además, el uso político, de control social, que se ha hecho del Estado de Emergencia.

Lo que se requiere es una cuarentena total por el tiempo que resta para la inmunidad de rebaño, sostenida económicamente con un ingreso solidario universal, el congelamiento de los cobros de servicios básicos y de los precios de productos de primera necesidad. Llevamos más de un año de crisis y el Estado no ha tenido que endeudarse ni los empresarios que pagar más impuestos debido a que los trabajadores han pagado la crisis con sus ahorros previsionales y precarizando sus condiciones laborales y de vida.

Vuelve a ser evidente que, existe una separación absoluta entre una elite de privilegiados que concentra el poder económico y político y las clases trabajadoras, especialmente las de bajos ingresos o populares. Esta elite ha llegado a lucrar o hacer “buenos negocios” con la necesidad del pueblo comprando las canastas de alimentos con fondos públicos a sobreprecios a empresas privadas “amigas”.

Como hemos visto, el país necesita urgente de un cambio en su dirección política, la sociedad en general y las clases trabajadoras en particular deben convertirse en el centro de la acción del Estado. Por ello, los nuevos liderazgos deben asumir el desafío de construir una alternativa política de transformación este 2021.

Para asegurar que las alianzas políticas, que se redefinirán a partir de los resultados del 11 de abril, constituyan la base de dicho proyecto político que dirija al país hacia la superación del neoliberalismo, se requiere en primera instancia de un agrupamiento de las fuerzas anti neoliberales y anti oligárquicas, y para eso estamos disponibles.

Pero, también se debe tener presente la existencia de segunda vuelta en las elecciones presidenciales y la clara opción de los sectores neoliberales de la oposición por no ser parte de un gobierno de izquierda o con la izquierda anti neoliberal.

De esta forma, nos parece un error que el candidato del Frente Amplio (Boric) asuma su liderazgo haciendo un llamado a primarias con toda la oposición y desconociendo el carácter político de la lucha del pueblo (Ramiro) en los años de la transición. La política de los “acuerdos” o “consensos” entre elites y sin pueblo no sacara a Chile de la crisis actual porque es una de sus principales causas. El déficit de democracia y participación ciudadana no se resuelve con más política neoliberal, aunque tenga rostro “más humano” o “más joven” … En definitiva, ante el naufragio del gobierno actual debemos levantar alternativa de mayoría y popular para superar la crisis neoliberal.

Editorial Ukamau
Semana Lunes 22 a Domingo 28 de Marzo

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