Editorial Ukamau: “Dar orden y conducción a la irrupción política del pueblo.” – Lunes 17 de Mayo

Los “analistas políticos” vinculados al poder habían anunciado que la noche del domingo 16 de mayo todos los partidos y coaliciones celebrarían algún triunfo. Todos ganarían en algún lugar, se señaló. También se predijo una derrota electoral del bloque anti neoliberal en general, particularmente del Frente Amplio. La soberbia estuvo muy presente en los líderes políticos de la ex Concertación, en la derecha había temor, pero no se esperaba una derrota histórica.

La historia fue distinta, y no es primera vez que ocurre. No se trata solo de mal cálculo político o de fallas en las encuestas, es evidente que a través de los medios de comunicación el duopolio (representantes de la derecha y ex concertación sentados todo el día en programas de la TV) busca negar la crisis política (“no lo vimos venir”, “aquí no ha pasado nada”) y modelar la opinión pública en su favor. Una tarea fundamental de la nueva Constitución y de los nuevos gobiernos regionales, municipales y del central será recuperar para la sociedad el pluralismo en los medios de comunicación, superar el relato único del extinto binominal, para ello se deberá recuperar el rol público de TVN, y crear medios que comuniquen y expresen la realidad de las grandes mayorías.

La noche del domingo 16 no fue de festejos transversales sino de un terremoto electoral para la derecha y ex Concertación que sufrieron una derrota muy profunda. Como un tsunami el pueblo entró y desbordó la institucionalidad, a través principalmente de las listas Apruebo Dignidad (Partido Comunista y Frente Amplio) y la Lista del Pueblo.

La baja participación electoral (43%), principalmente en sectores populares, hizo suponer que se repetirían los resultados de 2017 favorables para el duopolio neoliberal. Pero, no fue así. Al parecer han sido, en buena parte, las propias bases electorales de los partidos controlados por los empresarios desde la transición las que los han abandonado.

Para ilustrar, la derecha obtuvo solo 37 escaños en la Convención Constitucional, es decir, no alcanzó el tercio necesario para bloquear los cambios, perdió alcaldías emblemáticas como Maipú, Santiago y Ñuñoa, redujo su votación en 1.3 millones, lo que le significó, entre otras cosas, perder casi 200 concejalías a nivel nacional.  

La ex Concertación logró solo 25 constituyentes, más de la mitad el PS, la DC obtuvo 2 y el PPD solo 3. Si bien estas cifras deben ser matizadas por la influencia que podrían tener sobre independientes electos cercanos a sus políticas, son de todas formas un rotundo fracaso electoral. En las municipales, al igual que la derecha, perdieron alcaldías y decenas de concejalías.

El principal triunfador de la jornada fue el bloque anti neoliberal, compuesto por el PC y el Frente Amplio, del cual somos parte. En la Convención se alcanzó 28 escaños (16 el FA y 12 el PC + aliados). Una articulación con la Lista del Pueblo (27 escaños) y sectores del PS más independientes favorables a los cambios podría entregar a este sector la presidencia de la Convención Constituyente. Inmejorable posición para ganar la batalla por el reglamento del órgano soberano. En las elecciones municipales los triunfos en Santiago, Ñuñoa, Maipú, Viña del Mar, Valparaíso, Estación Central, Pudahuel, Recoleta y Lo Espejo han tenido un impacto político muy grande. La lluvia de memes en redes sociales celebrando estos triunfos emblemáticos, in-visibiliza las 155 concejalías alcanzadas por el PC y las 130 por el Frente Amplio a nivel nacional.           

El “estallido social” entró a la institucionalidad, generando la banca rota del duopolio y levantando a los polos anti neoliberales, sin embargo, esta emergencia política del pueblo todavía no tiene la suficiente organicidad. No hay tiempo para procesos de configuración orgánica graduales, todo lo tendremos que hacer sobre la marcha. Por eso es importante no poner “la carreta delante de los büeyes”. Se deben avanzar ahora en un programa y una estructura básica que permita dar orden y coherencia a las fuerzas sociales y políticas desplegadas, se debe avanzar en articulación y prácticas políticas concretas. Los defensores de la desigualdad y los privilegios han sido desplazados, se debe responder a la ciudadanía con políticas públicas efectivas que den respuestas concretas a los problemas que más aquejan al pueblo.

La elección de candidato presidencial es importante pero insuficiente. No basta con elegir a una opción competitiva en las urnas, que por cierto que la hay, es necesario crear la estructura política que de sustento al futuro gobierno de transformación. Y ésta debe crecer como un árbol, con ramas altas hacia la institucionalidad y raíces profundas hacia el pueblo. En esa tarea nos verán, como siempre, aportando con nuestro empeño militante en la democratización económica y política del país. 

Editorial Ukamau
Semana Lunes 17 a Domingo 23 de Mayo

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