Kast o la retórica sin política 

por Ukamau Chile
Mesa política de gobierno con bandera chilena al fondo, utilizada como imagen editorial sobre la crisis de gestión del gobierno de José Antonio Kast.

La instalación del gobierno resultó fallida. Kast ganó las elecciones presidenciales comprometiendo resolver en el corto plazo los problemas asociados a la seguridad, migración irregular y la economía, sin embargo, ya es evidente que no tiene plan de seguridad ni de asuntos migratorios, solo tiene un plan económico que busca beneficiar a los empresarios, recortando derechos y beneficios sociales a las familias trabajadoras. 

Estas carencias políticas están a la base del primer cambio de gabinete. El vacío de política en seguridad se juntó con la falta de experiencia en gestión pública de la ex ministra Steinert. La ausencia de política e inexperiencia resultó en una gestión desorientada e ineficiente. De igual forma, la inexperiencia y falta de competencias en comunicación política de la ex vocera Mara Sedini tuvo por resultado una gestión insosteniblemente ineficiente. Este déficit de gestión debilitaba la posición del gobierno ante el Congreso, la oposición y la opinión pública en momentos en que busca imponer una reforma tributaria a favor de las grandes empresas y los super ricos. 

Así, a solo dos meses de iniciado el gobierno, Kast tuvo que realizar -contra su voluntad- el primer cambio de gabinete por déficit de gestión, es decir, asumir su primer fracaso. 

Es sabido que los cambios de gabinete y las cuentas públicas mejoran la percepción que tiene la ciudadanía de los gobiernos. Por ello, Kast busca utilizar su primer cambio de gabinete y primera cuenta pública (19 de mayo a 1 de junio) como un momento político favorable para reposicionar su reforma tributaria (mal llamada ley de reconstrucción nacional). No obstante, la falta de política pública en seguridad y asuntos migratorios, y su plan económico anti popular, seguirá erosionando su credibilidad y legitimidad, más allá de la esperada mejora en las encuestas de estas semanas. 

Por otro lado, la oposición no puede limitarse a la mera critica en redes sociales, debemos avanzar en la elaboración de política pública alternativa y transformadora, considerando los límites y potenciales reales del Estado y la sociedad organizada. Como movimiento hemos hecho aprendizajes -en el Estado y la sociedad- en gestión de suelo, construcción de barrios y vida social en copropiedad que se encuentra disponible para el dialogo y la síntesis política con otras experiencias. No podemos cometer las mismas faltas y errores de Kast, es decir, suplantar la política por la retórica.  

Frente a la retórica vacía, la tarea es construir política real desde el pueblo organizado.

No basta criticar el fracaso de Kast: hay que levantar una alternativa popular, seria y transformadora.

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